sin pena ni gloria

unha emoción compartida
é un contrato íntimo
que vai máis alá das palabras

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Paseo irreal

Publicado en 22 de Octubre, 2005, 14:11. en LENTES DE CONTACTO CON SU NEBLINA PROPIA.
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        Vi un dia tan bonito que decidí ir a dar un paseo por el Paseo marítimo que bordea el Parque de San Pedro.
         Al llegar allí, apenas 15 minutos en coche, no hay nadie. Los ruidos de la ciudad quedaron atrás, huele a sal marina, a las hierbas aromáticas que esconde el monte, (¿será tomillo?) Llena el aire el eco de las olas rompiendo suaves contra el acantilado y los sonidos de los pájaros que viven entre los matorrales. 
         Echo a andar a una marcha ligera, tengo cosas que quiero pensar y meditar, pero el pensamiento vaga, disperso, notando el reflejo del sol sobre el mar, los colores de las flores silvestres, hay amarillas, blancas, azules, rosa fucsia... zumban insectos... todo un mundo habita ahí ¡y yo pensando que estaría sola!
         Enfrente tengo las pequeñas islas de San Pedro... termino la curva y aparece ante mi, en su península adentrada en el océano la Torre de Hércules...
         De pronto, el paisaje empieza a cambiar ¿que pasa?, sobre mi cabeza, arriba en el Monte de San Pedro, los peñascos donde está el mirador empiezan a difuminarse en una espesa niebla que va bajando de prisa. El mar comienza a desaparecer, escucho su ruído, pero casi no lo veo. En menos de dos minutos estoy sola y aislada en un mundo blanco... pero los insectos siguen ahí, y oigo los pájaros... no pasa nada, ellos entienden y comprenden que las nubes forman parte de la tierra...
         Ya no tengo nada que ver, miro frente a mí el paisaje blanco. En lo más alto el sol ha comenzado a abrir un hueco. Como nerviosa, la nube se va retirando, va deshilachando sus flecos blancos....despacito...  y de pronto, como si viviese en un mundo de celuloide, en un paisaje de ciencia ficción de un mundo extraño, surge, en medio del cielo, sobre una base blanca de algodón la parte superior de la Torre... y no hay nada más... ella, sobre un mar de niebla...         La naturaleza ha preparado para mí esa maravillosa función de efectos especiales, y yo sin una cámara para grabarlo!