sin pena ni gloria

unha emoción compartida
é un contrato íntimo
que vai máis alá das palabras

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...y que felices serían si fueran yo

Publicado en 14 de Noviembre, 2005, 22:01. en ¿Y POR QUÉ ME CUENTAS TU VIDA?.
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   Cada día,
 al atravesar esa puerta de la planta de oncología,
 se cruza terco, por decimas de segundo, un pensamiento:
"tal vez yo ingrese aquí algún dia, y cuando pase esta puerta en una camilla, por un instante recordaré este momento, el de ahora mismo, cuando estoy pasando, sana".
   Y mientras busco la habitación de mi hermana,
mi mirada se cruza con los enfermos en sus camas,
pálidos,
o caminando a pasitos cortos por el pasillo, 
agarrados a sus goteros,
y yo bajo los ojos,
culpable.
   Cuando nuestras miradas se cruzan,
 en algunas leo lo que piensan:
que ojalá fueran yo. Envidian ser yo:
 enfadada por el tráfico,
preocupada por pagar los recibos,
soñando con las vacaciones,
esperando ese beso.
Piensan que felices serían si fueran yo.
   Pero hoy no pensé eso,
y no porque el esfuerzo de bloquear ese pensamiento me diese resultado.
Es que hoy  me topé de frente con aquél chico de la edad de mi hijo,bromeando con un par de amigos,
e imaginé -sin querer- ser su madre
y de pronto recordé aquél gato que se atravesó bajo las ruedas de mi coche hace unos meses, el ruido sordo.
Me volví a ver bajando del coche, mirando sus tripas desparramadas,
 y sus ojitos, con aquella mirada vidriosa.
Tan solo unos segundos antes era elástico, gracioso y vivo. 
Saltó mi pensamiento al león y la gacela,
al depredador y la presa,
los cadaveres y los seres que viven de la putrefacción,
las plantas germinando en el estiercol, 
las frutas,
los pájaros picoteándolas,
y empezó a subirme una rabia hasta la garganta,
llenando todo mi pecho,
esa rabia por entender que el individuo no cuenta,
que solo cuenta la especie,
no importa la hormiga, sino el hormiguero, por qué?
para qué ese instinto de supervivencia?
obedeciendo a cual plan, y no quiero oir el plan divino,
ojalá pudiera creer en esas pamplinas para aferrarme a algo que tenga sentido en este mundo de caos.
¿como puede haber personas que piensen que su vida tiene un sentido más allá que la de un pez en el oceano pacífico,
más allá del placton,
más allá de la hiedra que trepa el muro!
Tal vez es que en mi infinita pequeñez, no puedo tener una vista del conjunto:
 tal vez sea solo una pequeña bacteria que forma parte de la flora intestinal del colon de ese ser que llaman dios.
No voy a releer nada,
la rabia no se me pasa,
no puedo respirar,
aplastada bajo el peso de lo absurdo, como una adolescente cuarentona.
Ojalá pudiera hacer como de niña:
 dar patadas a la pared y luego llorar por el dolor del pié.