Aquí na miña terriña, no Antroido (ou entroido) no puede faltar:
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Aun no perdiste los kg. de la navidad y ya te pones los de las laconadas y cocidos, los de filloas y orellas...
Y nuestro "Antroido", tiene su particular manera de expresarse y su encanto --aunque no se parezca al carnaval de Río, al carnaval de Venecia, o incluso al de las Canarias y Cádiz, aquí en España--
Donde más se celebra es en la provincia de Ourense, en los pueblos y aldeas, como Xinzo de Limia, Verín, Laza o Viana do Bolo. Allí perviven celebraciones ancestrales protagonizadas por personajes de máscaras demoníacas, trajes estrafalarios, cencerros y campanillas. Cada aldea puede tener su traje exclusivo, sus costumbres, sus reglas. Pueden ser "pantallas", "peliqueiros", "cigarrons", "boteiros"...
y se dedican a perseguir a la gente, y llevan campanillas o cencerros que hacen sonar en su carrera...
El "boteiro" de Viana y de Vilariño de Conso
Hay gente que dice que el traje de "boteiro" tiene reminiscencias en tierras mexicanas de Oaxaca, Chiapas, recordando a los de la "danza de la pluma"... aunque también podría ser al revés...

Uno de los más curiosos es el carnaval de Verín, con los "cigarrons", que se pasean por las calles saltando y haciendo sonar cencerros que llevan colgados. Son una representación burlesca de los antiguos cobradores de impuestos.
Los Felos son espíritus anárquicos y rebeldes.
A este individuo todo el mundo le tiene miedo, se le puede insultar, pero nunca se le puede tocar o intentar sacar la máscara.
En esta fiesta el felo es la autoridad, por eso puede saltarse las normas.
La máscara representa la virilidad .Sólo los hombres solteros se pueden caracterizar como felos. Sus máscaras son talladas en madera y lata pintada con contornos de animales. Se dedican a correr a los niños y levantar los vestidos a las mujeres, todo ello adobado de un particular "dopping" : una bebida a base de huevos, vino y azúcar.
Pero lo que siempre hubo por todas partes fueron los disfraces "de vello" e "de vella", que consisten en ponerse encima cualquier ropa vieja y algo que te tape la cara...
Desde que tenemos los bazares "chinos" y el "todo a 100" los disfraces comprados están al alcance de todos los bolsillos, con lo que se pierde mucha creatividad e imaginación. Pero siempre quedan esos artistas del disfraz, los choqueiros con sus graciosas y disparatadas inventivas recorriendo la calle de la Torre, el martes de Carnaval...
Adios, martes de antroido,
adios meu queiridíño;
hasta o día de pascua
non se come máis toucíño