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Málaga en invierno

Publicado en 8 de Agosto, 2006, 14:38. en MOVIENDO EL CULO DEL ASIENTO.
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*En diciembre 05 estaba de duelo. Mi hermana acababa de morir. Quizá por eso, en aquél momento, escribí otro post mucho más conciso al volver de Málaga.

Al llegar a Málaga la lluvia y el cielo gris ya no estaban. 

Además de mantita y sofá, paseé por la calle Larios que estaba vestida de fiesta para la Navidad.  Hace 2 años estuve disfrutando del ambiente navideño, ahora faltaban todavía unos días, pero estaba el alumbrado, la gente paseando y comprando... Les gusta mucho a los malagueños esto de la iluminación de las calles y los adornos, y se sienten muy orgullosos de su Alameda y el Parque brillantes de luces.  

Compré flores en la Alameda, unos tulipanes rojos

 

Acudí a mi cita ineludible con El Tintero (aunque mocoman dice que el pescado es congelado, bueno y qué.) 

En el tintero tomé unos chanquetes y ensaladilla de pimientos, que dice Marivi que los malagueños lo mezclan en el plato y luego lo comen con pan. Siempre me anima comer allí,con el trasiego de los camareros pregonando los platos que acaban de salir de la cocina y que llevan calentitos y olorosos: "los calamareeeeeeeeeees", "el pulpitoooo" "berenjenaaaaas"...  y lo mejor de todo: ¡"yo cobro"! y siempre hay algun gitano tocando la guitarra, o alguien con un acordeón...  enfrente, el mar refleja la luz del sol. La temperatura es agradable en invierno... un sitio lleno de vida.

Tapeé por las bodegas. Todas están con mucho ambiente... ¡como nos gusta comer! Yo pido un corto, pensando en una caña en vaso corto, pero allí "un corto" es un café. En Málaga pedir un café es bastante complicado:  si quiero café con leche puedo pedir una «sombra», que es mitad café y mitad leche o una «nube», que es mucha leche y poco café… Si quiero sólo un poco de leche y mucho café pido un «cortado» tienen por lo menos ocho maneras de pedir café.

Esta vez quise visitar locales de "toda la vida" para los malagueños... así que compré polvo de batata en la Pastelería Anglada. Merendé los churritos en el Café Madrid

y en Casa Aranda, que está en la calle Herrería del Rey

 

Allí cuestan este año 25 cts. el churro. Hay mucho ambiente en la calle, porque por una rara manera de ampliar el local, compraron el de enfrente, con lo cual es bastante confuso para los de fuera donde debes sentarte -suponiendo que tengas la suerte de encontrar una mesa- y a qué camarero debes pedir. Los churros no se parecen nada a los de Bonilla en Coruña, o los del Timón. Los del Café Madrid, claro está, eran "churros madrileños", el chocolate demasiado claro, que me gusta espeso: casi parecía cola-cao. En Casa Aranda he visto como los freían, hacian las "porras" esas enrrolladas, y  otros churros.  Los que yo tomé eran largos, gordos y... ¡huecos!. Pero estaban buenos de sabor, y el chocolate también me gustó más que el del café Madrid.

Y para bajar los churros fuí a visitar "La Manquita", como llaman los malagueños a su Catedral. Es la manera ingeniosa de decir que le falta una de las dos torres. Se está bien un rato delante de su fachada principal en la Plaza del Obispo.  Iba a visitar su interior, pero me cobraban 3, 50  Euros y no me pareció bien. Se supone que las iglesias deben estar abiertas a todo  el mundo.

Otro lugar que me gusta visitar cuando voy a Málaga es la Plaza de la Merced, y desde allí empiezo mi recorrido por la calle Granada. Había un puesto de castañitas asadas en la esquina de la plaza, ya se estaba escondiendo el sol, y comenzaba a helar...  Estos puestos tienen sus diferencias con los de Coruña. Apilan varias ollas de metal, unas sobre otras a los lados del carro.

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Puesto de castañas

En esta plaza está la casa natal de Picasso, y en un palacio cercano el Museo Picasso.

La plaza de la Merced, en pleno centro, es un sitio acogedor para los indigentes y homeless. Lo mismo que en otras ciudades, se reunen para pasar el dia algunos de ellos al solcito de invierno, y están por allí con sus mochilas y sus latas de cerveza o sus cartones de vino. Supongo que los malagueños evitan pasar por allí, pero observé que los foráneos tenemos más interés en observar las casas desde el centro de la plaza, que en evitar que te pidan limosna. La primera vez que fui estaban arreglando esa zona del museo Picasso, ahora está preciosa, peatonal, y todo muy cuidado y respetado. Cada callecita te lleva a otra más típica, o te sorprendes con una placita recoleta. Sin embargo otras zonas del centro están en plena reconstrucción, todo levantado y en obras. Quedará bien cuando pongan todo aquello peatonal.

La Calle Granada siempre está muy animada, gente que pasea, compra, o para en alguno de los locales de ocio de la zona. A mi me llama la atención los carritos de papas  asadas porque en Coruña no hay.

Carrito de papas.

Otra plaza donde se reunen los malagueños para todo tipo de acontecimientos es la Plaza de la Constitución. Ahí he visto conciertos al aire libre, la tribuna de las autoridades en Semana Santa... esta vez estaba adornada la plaza con un árbol de navidad enorme, y se oía un villancico tocado por un músico ambulante... la luna lucía blanca y redonda recortada sobre el cielo azul oscuro en el anochecer...

Plaza de la Constitución

De esa cara de la plaza, enfrente, parte el "pasaje Chinitas", donde estaba el conocido café cantante que menciona García Lorca.

Plaza de Felix Saenz por Zeltia.

Plaza de Felix Saenz

La Plaza de Félix Saenz tambièn tiene mucho encanto. En un edificio modernista estaban los almacenes Félix Saenz, tradicionales en Málaga. Y siguiendo el paseo, mesitas en la calle con gente tapeando o tomando café que llega oloroso hasta mi olfato... casi al lado la plaza de las flores ya arregladita, puestos de almendras fritas o garrapiñadas, y formando esas estrechas calles, las casas, las que albergan a los malagueños; ellas conforman esta zona céntrica, con sus balcones tradicionales, con sus fachadas típicas... ellas son también protagonistas.

Buscando ver la vida malagueña fui al mercado de Atarazanas  y compré aceitunitas aliñás y mangos de Málaga... Me sorprendió ver unas nueces con una forma extraña, que rotulaban "nueces de málaga", estaban por todas partes.

Puesto en el Mercado de Atarazanas

Casi todos los puestos estan adornados con vírgenes, es facil darse cuenta de la pasión que ponen los malagueños en Semana Santa.

Otro puesto en el Mercado, lleno de estampitas que les gustan mucho a los andaluces.

El sol y la buena temperatura me acompañaron los 10 días que estuve. En el mes de diciembre y tristona, animaba bastante abrir los ojos en la mañana y que la abundancia de luz te hiciera entornar los ojos antes de recorrer todo el cielo azul y saludar agradecida al sol...

No me gusta el excesivo calor del verano, pero tengo que admitir que en invierno el clima es envidiable!!!!!