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Ávila

Publicado en 25 de Agosto, 2006, 0:01. en MOVIENDO EL CULO DEL ASIENTO.
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La segunda semana de agosto no parece la época ideal para visitar Ávila. Pero así surgieron las cosas: Mariví tenía que ir a Madrid, y sólo disponía de esos días así que me invitó a estrenar su coche nuevo y conocer un poco de Castilla-León.  

Creía que el calor me atontaría, pero se estaba bastante bien, corría una brisita agradable, excepto en las horas centrales del día, en que te puedes ir al hotel a descansar un rato o ponerte a la sombrita de la Muralla al alire libre...

Muralla de Ávila nocturna por Fuen446_José Francisco

Foto de Fuen446_José Francisco

La Muralla es el símbolo de Ávila, quieras o no te la encuentras por todas partes, vas por aquí: allá al fondo se ve la muralla. Das la vuelta a la esquina: ahí está la muralla. ¡o Ávila es muy pequeña o las murallas son muy largas!. He mirado en el google y miden 2 km. y medio de largo y 12 metros de altura media. Tienen 9 puertas o arcos. La muralla se construyó en la segunda mitad del siglo XII.  Y claro, estás allí y hay que subir al Adarve para contemplar la ciudad. Pero si se tiene vértigo no es aconsejable, no por la altura, sino por lo empinado de las escaleras, que imponen un poco, sobre todo para bajar!. (aunque a mí lo que me impone es subir). Tienes que sacar entrada (como no) y cuesta 3 euros y medio. Te sirve para subir por el día y luego en otro tramo por la noche.

La catedral es rara: está incrustada en la muralla. Me imagino que servía para rezar y para defensa, dos por uno. También hay muchas iglesias románicas, casi todas fuera de la muralla: frente a cada puerta una iglesia. La explicación sería que, para los viajeros que llegaban tarde por la noche y se encontraran las puertas de la ciudad cerradas, encontraran cobijo en ellas.

Contrafuertes de la Catedral de Avila / Support-array in Avila's Cathedral por R.S. Antonio (Absent for some time / Ausente por u

foto de  R.S. Antonio (Absent for...

Por la ciudad hay muchas casas palaciegas, construídas en su mayoría a lo largo del siglo XVI, y algunas ahora son restaurantes, o edificios públicos, como la Diputación, o la Audiencia.

Muchos turistas hacen también la ruta teresiana, la ciudad le saca mucho partido a Santa Teresa: tienen la iglesia de la Santa, que se construyó en el siglo XVII sobre la casa en que nació. Y en lo que fueron las caballerizas se montaron un museo: allí hay desde una celda exacta a la que ocupó la santa, hasta manuscritos, cuadros, imágenes, reliquias de otras monjas de su orden, tumbas, de todito. También está la Iglesia de San Juan, donde fué bautizada (su abuelo era judío converso) con el tremendo pilón del bautismo. El Monasterio de la Encarnación donde estuvo 27 años y donde le dió el punto de emprender la reforma carmelita...

Pero aparte de la historia y los monumentos, a mí lo que me gusta es callejear, encontrar placitas, bares para tapear, mesones y restaurantes para comerrrrrrrr. En uno de ellos, en una mesa en la terraza probamos el famoso Chuletón de Ávila. Pero lo más típico son las yemas de Santa Teresa. Uy que parece que no todas son las auténticas, nosotras las comimos en la moderna pastelería, La Flor de Castilla, que se han montado la Fábrica de las yemas. A mí particularmente no me gustan, son demasiado empalagosas, pero reconozco que es un dulce muy especial.

Y con la bolsa llena de cosas ricas dejamos Ávila atrás y emprendimos camino de Salamanca en el coche nuevo la lara larito.