A las 12 de la mañana, se cumplirán 26 años del nacimiento de mi hijo.
Durante 9 meses esperaba la llegada de ese "desconocido" que sabía que iba a cambiar mi vida, ¡pero no sabía cuanto!. Esta cosita pequeña que pusieron en mis brazos me llenó de un sentimiento tan profundo, de una ternura, de una felicidad y al mismo tiempo un temor... que todavía no se me ha pasado!
¿Cómo no voy a ser pesada con mis abrazos? Durante años fué como si todavía el cordón umbilical nos uniese, ya que era como un apéndice de mi misma: me necesitaba continuamente... después dejó de necesitarme, así que también me llevará años acostumbrame a que ese cordón ya no existe...

Dos de mis grandes amores: mi hijo y mi madre. Ella ya no está
Como un tejido de punto (dos del derecho, uno del revés), entremezclados los dias y los años fueron sucediéndose, y formaron mi vida hasta el presente...
Tantos dias diluídos entre lo cotidiano... fueron presente en cada instante: amores, miedos, trabajos, ilusiones, soledades, sorpresas, bostezos, angustia, risas, desamores...