sin pena ni gloria

unha emoción compartida
é un contrato íntimo
que vai máis alá das palabras

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Cumpliendo años

Publicado en 12 de Agosto, 2007, 10:48. en ¿Y POR QUÉ ME CUENTAS TU VIDA?.
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En mis cumpleaños me pasa como en las Navidades: o me esfuerzo por quitarles significado, o me afectan. Me sorprendo a mí misma recordando otros cumpleaños, otras navidades, de hace 10, ó 20 años. Recuerdo a las personas que estaban en aquél momento en mi vida: jóvenes, saludables (o no tanto), felices (o no tanto). Son fantasmas todos ellos: los que ya han muerto, los que han desaparecido de mi vida. Los que han crecido, que ya no son los que eran... 

Así que me paso el día rodeada de fantasmas, como en los mundos de las novelas de Isabel Allende. Como el de mi madre, que a sus 42 años me daba a luz, pero no antes de terminar las faenas -hay mujeres que no se pueden permitir ni el lujo de parir tranquilas-   Algunos de esos fantasmas están en el presente y en el pasado al mismo tiempo y, mientras sus cuerpos de adultos fuman, o mantienen conversaciones de adultos, sus fantasma de niños juegan sudando y vienen corriendo a pedir permiso para... Y yo hablo de banalidades y hago raciones con la comida para los presentes mientras vienen a mi cabeza flashes de la que fuí en otros cumpleaños: soplando 21 velas en una tarta. O llorando porque ese año su amor la ha olvidado. Bebiendo cava hasta ponerse mala. Recibiendo heridas en vez de obsequios. Mirando la lluvia de estrellas, sentada en el alfeizar de una ventana sobre los tejados de una ciudad que no es la mía acompañada de un hombre que tampoco es mío. Cenando en un jardin a la luz de las velas...

Este año decidí no ignorar mi cumpleaños.

¡Algún día tengo que celebrar que he llegado a superar otra década!. Porque es para alegrarse, seguir aquí todavía, que parece increíble, -teniendo en cuenta la cantidad de peligros que nos rodean, (hasta en casa, que la semana pasada me caí al salir de la ducha)Alternando vivencias y emociones, viendo cada vez más cercana la línea del horizonte, notando el inicio de la decadencia, sí, pero disfrutando de este cuerpo y de este pensamiento con el que tomo conciencia de existir.

Así que... ¡feliz cumpleaños!