sin pena ni gloria

unha emoción compartida
é un contrato íntimo
que vai máis alá das palabras

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Vísceras en papel celofán

Publicado en 24 de Octubre, 2007, 19:17. en ¿Y POR QUÉ ME CUENTAS TU VIDA?.
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Cuando inicié este blog, fue para sustituir a mi libreta, que ya era hora.

Mi libreta, en singular, fueron muchas, desde la primera, en mi adolescencia. Las empezaba un dia cualquiera, con el impulso de escribir lo que sentía, nunca porque estuviese exultante de alegría, si no cuando me sentía triste, o confundida, ansiosa, extraña, sola, diferente, angustiada... esa amiga de papel, sobre la que podía extender al sol mis miserias. Pero también siempre con la inquietud de ser vista. Al pasar semanas, meses o años,  todo lo escrito allí ya no importaba, eran la que fuí. No eran la yo actual. Así que, esos testigos iban a parar a la basura, con cierta sensación de traición por avergonzarme de lo vertido:  aquella mala etapa, o mi penosa manera de afrontar determinadas situaciones.

El anonimato de un blog en internet se me presentó un escondite perfecto y con nuevos atractivos como ser un lugar abierto hacia otros, y no quedarme encerrada entre unas páginas y dentro de mí misma. (Sé que también los demás en ocasiones no están orgullosos de sí mismos, que tienen momentos en que se sienten vulnerables, situaciones en las que sus emociones no concuerdan con la imagen que se han hecho de sí)

Me pareció una manera buena de extender mis emociones a la vista, sin sentirme abierta en canal... pero, como todo lo que no está previamente calculado con precisión, -y yo soy bastante instantánea- el yo anónimo se fué fundiendo con el yo conocido y, ahora, aunque trato de olvidarme de que personas que me conocen en mi vida real tienen acceso a esta página, (vaya expresión, como si fuese éste un blog de ficción!) siento cierto pudor a la hora de hablar.  Como ahora mismo, que he tenido el impulso de coger "mi libreta" y derramarme sobre ella, extender palabras que me desatasen el nudo del estómago, que abriesen las compuertas que me aprietan la garganta y dejasen salir lágrimas... lágrimas que serían un fin en mismas, con el único objeto de aliviar la inquietud, la desazón, la angustia de verme tan frágil, tan vulnerable, mirando como a la Esperanza le va llegando el agua al cuello.

La echo de menos, a mi libreta. Este blog es un sin sentido si también aquí tengo que echar mano de claves secretas, recurrir a palabras de otros -como la poesía-para dejar salir la emoción... sin destaparme del todo. Sería como envolver vísceras en papel celofán y ponerles un lacito rojo