cae la lluvia, lisa, llana, mansa. te empapa lenta y continuamente, por noches y días, profundizando en tu tibieza, fertilizandote. cuando asome el sol y te envuelva con su calor, estarás tan húmeda y cálida que se abrirá el vientre de las semillas que escondes en tu seno blando y, empujando suavemente asomará, latiendo, la vida.
