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los supermercados exhiben ya las delicatessen propias de la navidad. cestas de todos los tamaños, envueltas en papel de vistosos colores con alimentos escogidos, apetecibles; stands situados estratégicamente y decorados con acertadas composiciones de dulces variados, son una buena estimulación del sistema límbico, que nos anima a comprar, consumir, comer.
pero a mí, lo que me apetece de verdad, es quitarte a tí el papel de celofán que te envuelve y comerme tu caramelito.
la imagen de aquí

hasta las canciones más tontas pueden tener en nosotros su momento top, como ésta, que se me pegó, y claro, con ésa letra, me despierta pensamientos lascivos: y por mi parte pongo el arte, lo que me das, dámelo, y dalo bien, un poco así, y un poco aquí. cuando tu boca me toca, me pone y me provoca, me muerde y me destroza, toda siempre es poca. y muévete bien, que nadie como tú me sabe hacer... café.
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